martes, 13 de septiembre de 2011

Si supieras...

Si supieras lo que hay dentro de mí, lo que siento cuando te veo, no preguntarías si te quiero, preguntarías cómo es que te quiero tanto. Si entendieras cuanto sufro por ver en tus ojos una lágrima que se escapa furtiva por la tristeza de la vida, no te preguntarías si cuentas conmigo, te preguntarías cuándo te volviste mi vida.
Si comprendieras que no verte me destroza la alegría, no te preguntarías si tu presencia me hace feliz, te preguntarías por qué no puedo ser feliz sin ti.
Si entendieras como anhelo el tibio roce de tus labios en los míos, no preguntarías si te necesito, preguntarías cuando tus besos se convirtieron en mi delirio.
Pero todo esto no ha sido suficiente para hacerte notar que te quiero, que te necesito, que tantas veces he soñado contigo tendida en mi lecho, con las luces apagadas, recargada en mi pecho o riendo a carcajadas, no sabes que te quiero, no sabes que te necesito, no sabes que te extraño... o tal vez no entiendes que lo que siento no tiene fecha de caducidad, que lo que espero es atemporal, que tu partida es momentánea y que tengo una eternidad para esperarte y sobre todo que siempre voy a amarte como nadie más lo hará...

lunes, 5 de septiembre de 2011

Palabras al viento

En algún momento, no se cuando
tú, que estás perdida entre un mar de indiferente,
encontrarás en mis brazos el mundo
que para tu vida sea un referente
de amor, de pasión o de deseo
de sueños de ilusiones o de desencuentros.
Tú, que ni siquiera sé como te llamas
tocarás a mi puerta sin saber quién del otro lado te espera
te arriesgarás a caer en las llamas
del fuego que ardiendo crepita mientras de frío desesperas.
Mientras los ojos del mundo te ignoran,
mis ojos de ti no tendrán suficiente,
pues de lo que provoques soy consciente
mas temeroso de los recuerdos que me ahogan.
Llega pronto o llega tarde
como quieras pero entra
porque los sueños de frustrado amante
son de mi alma la pena.
Tal vez suene egoísta o rastrero
pero necesito sentirme amado
pues solo y olvidado
se ha vuelto de mi vida el sello.
Quisiera saberte real
y que esto no fueran palabras el viento,
saber como llamarte, además de mi cielo,
y ser de tu vida el esclavo leal.
Maldigo mi cursilería,
mis sueños que buscan princesas
mis deseos, más bien niñerías
de encontrar la mujer perfecta,
pero algo de mí muy dentro
me dice que existes en esta dimensión
¿qué esperas para aparecer, me pregunto,
y acabar con mi dolor?